Confecciones Liss
Crecer como empresa también significa generar oportunidades, compartir conocimiento y contribuir al desarrollo de nuestra comunidad en San Miguel.
Desde sus inicios, Confecciones Liss ha sido una empresa familiar vinculada con las personas que la rodean. Aunque somos una empresa de tamaño familiar, nuestro crecimiento ha generado empleo directo para nuestro equipo y ha impulsado el uso de servicios profesionales externos en la región.
“Nuestro impacto comienza dentro del taller y se extiende hacia nuestros clientes, colaboradores y comunidad.”

Nuestra historia comenzó en 2005 dentro de un hogar, confeccionando y reparando prendas para familiares. Poco a poco, vecinos del cantón comenzaron a confiar en el trabajo, y esa confianza permitió que el oficio creciera de forma orgánica, sin publicidad ni inversión externa.
Antes de existir como empresa formal, ya existía un compromiso con las personas: cada prenda entregada representaba una oportunidad para demostrar que el trabajo bien hecho genera relaciones duraderas.
Ese vínculo con la comunidad sigue siendo parte de nuestra identidad actual en el Barrio La Merced.
A medida que Confecciones Liss fue creciendo, también surgió la necesidad de incorporar nuevas personas al equipo.
Cada incorporación respondió al aumento real de la demanda y permitió fortalecer distintas áreas del taller: confección, control de calidad, logística y estrategia digital.
El crecimiento del equipo ha significado nuevas oportunidades laborales para personas de San Miguel, fortaleciendo un taller construido con talento local.
La fundadora trabaja de manera individual desde casa, realizando trabajos de costura a medida y remiendos para la comunidad.
Lilian Romero se incorpora como primera colaboradora, poco después de la fundación oficial de Confecciones Liss.
Nubia Vázquez se incorpora al equipo, fortaleciendo la consistencia del proceso productivo.
Carlos Antonio Molina se integra al equipo para coordinar entregas y atención al cliente.
Blanca Martínez se incorpora como operaria de confección, ampliando la capacidad productiva del taller.
Carlos José Molina Villacorta se incorpora al equipo para iniciar el desarrollo de la comunicación digital del taller.
René Alfonso Méndez se incorpora como responsable de control de calidad y toma de medidas.
Creemos que el aprendizaje nunca termina.
Nuestra evolución ha sido posible gracias a la experiencia acumulada durante años de trabajo, al perfeccionamiento constante de técnicas de confección y a la incorporación de nuevos conocimientos en áreas como control de calidad y estrategia digital.
Cada nueva habilidad incorporada representa una mejora directa para nuestros clientes y un crecimiento para nuestro equipo.

La incorporación del área digital en 2026 permitió que más personas pudieran conocer nuestro trabajo sin importar dónde se encontraran.
La creación del sitio web y el desarrollo de nuevos canales de comunicación facilitaron el acceso a información clara, cotizaciones, productos y contacto directo con el taller.
Entendemos la transformación digital como una herramienta para brindar un mejor servicio, mayor transparencia y comunicación más directa con nuestros clientes.
Nuestra responsabilidad social no es un proyecto independiente ni una campaña de mercadeo. Es la forma en que decidimos trabajar todos los días en el taller de San Miguel.
Precios claros, cotizaciones transparentes y comunicación sincera sobre los plazos de entrega.
Respeto a los acuerdos y especificaciones definidas en cada pedido.
Planificación de la producción para cumplir con las fechas de entrega acordadas.
Consistencia en la calidad que permita relaciones comerciales duraderas.
Un entorno de trabajo seguro y digno para todo el equipo del taller.
Adopción constante de mejores técnicas para perfeccionar nuestro trabajo.
Cuidado del detalle en cada prenda, frente a la producción masiva sin control de calidad.
Confeccionar uniformes que representen con orgullo el trabajo realizado en nuestra región.
Nuestro objetivo nunca ha sido ser únicamente un taller de confección. Queremos ser una empresa que permanezca en el tiempo, que genere empleo estable, que impulse el desarrollo de quienes forman parte del equipo y que represente con orgullo el trabajo realizado en San Miguel.
“Cada uniforme confeccionado lleva consigo la experiencia de muchas manos, pero también el compromiso de una empresa que entiende que crecer implica asumir mayores responsabilidades con las personas.”
Seguiremos creciendo sin perder aquello que dio origen a Confecciones Liss: el trabajo honesto, la confianza de nuestros clientes y el compromiso de construir oportunidades a través de la confección.
Nuestra responsabilidad social no es un proyecto independiente. Es la forma en que decidimos trabajar todos los días.